| Huarmys de Natabuela |
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Dulces y generosas como la pacha mama, despiertan antes de la puesta del sol, para trabajar y cuidar de su familia, bendecidas por la bondad de pachakamak cuidan a su siembra como a sus guaguas con mucha ternura. Caminan por los chaquiñanes acompañadas solamente de sus penas las mismas que se lavan en sus pogllos, que las llenan de energia. Adornan el paisaje andino, testigo del ritual de enemoramiento, Brindan su amor y alegria al bailar al son del ancestral sanjuanito
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